no se si este es el sitio más adecuado, pero estaba cansado de andar con secretismos, mezclado con gente que ni me va ni me viene, así que vamos a ver...
un día mi novia me dijo, tienes que atarme, por el morbo y el juego sexual vamos. yo traté de disimular y se me pusieron los pelos de punta, de verdad.
la idea me venia rondando la cabeza, el cuerpo y las extremidades, nuestra relación era fresca y apasionada pero no me atrevía a dar el toque, así que no me lo pense ni medio segundo.
y claro, como pasa con todo, empiezas a mirar y detras hay un mundo, un sinfin de propuestas, de maneras de ver las cosas, de actitudes y estéticas, y yo lo veo como un ejercicio de libertad.
desde entonces no he parado, y voy a intentar, poco a poco, descifrar y ordenar aquí lo que he ido descubriendo, a ver si sirve para aclarame.
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